viernes, 3 de abril de 2009

Leo y releo entrevistas y conferencias de Frank Wilczek, Premio Nóbel de física 2004, y no acaba uno de aprender o aprehender un poco de física dizque de lo pequeño y de lo grande: "En realidad, espacio y tiempo están relacionados. El tiempo no tiene principio y final, como usted asume al preguntarme por el final de mi vida, que, en puridad, tampoco tiene un inicio y una conclusión (...) la vida no transcurre y el tiempo tampoco: son. Su vida es, porque está integrada en el universo (...) Weyl dijo: 'El mundo no viene a ser nada. Es'. Ya le digo que la realidad es inimaginable. No es que quiera desconcertarle: simplemente pretendo ser exacto. Y, como físico, no puedo aceptar que el tiempo tenga principio ni final. El tiempo forma parte del universo de forma indivisible y no se puede cortar como si fuera una salchicha (...) Cuando estudias el universo a fondo, descubres que es mucho más extraño y alejado de nuestra cotidianidad de lo que imaginabas. La auténtica textura de la realidad es inalcanzable para la imaginación humana: es infinitamente más diversa y compleja que la mente de cualquier persona (...) Lo rigen reglas insospechables, pero, en la medida en que puedes acercarte a ellas, intuyes que comparten una lógica interna bellísima de la que todos formamos parte (...) Cuanto más profundizas en el conocimiento del universo, más capaz eres de explicar más cosas con menos axiomas: la ciencia moderna razona casi todo con poquísimas ideas, porque resulta que la partícula más elemental y la inmensidad están íntimamente relacionadas en esa misma lógica (...) ¡Ahí es donde coincidimos los que estudiamos lo ínfimo con los cosmólogos de lo más grande! Resulta que los cosmólogos descubren que esa materia ordinaria, cuyos secretos desvelamos, sólo forma un 5 por ciento del universo, porque hay esa otra cosa que contribuye a su gravedad: la materia oscura (...) abróchense los cinturones, porque en los próximos diez años esperamos grandes noticias: estará acabado el acelerador de partículas del CERN de Ginebra y sabremos qué ocurre en distancias millones de veces inferiores a las mínimas que conocemos hoy (...) Soy orgulloso fruto de una enseñanza pública de calidad: primer instrumento de justicia social y primer deber de cualquier gobierno. Lo digo ahora porque nuestra Administración ha olvidado a la escuela pública, universal y gratuita".
Sea repetir que al parecer en occidente antes de Sócrates, Platón y Aristóteles se tenía la idea de una concepción que en oriente (un poco más allá de la región de Anatolia hasta la gran China, pasando por la India), bien se tenía de un universo más complejo del que la teorización común presenta. Laotsé planteaba un antes de todos los antes, un universo por fuera del universo: "(...) es anterior a los dioses", se lee en alguna traducción. Se dice que Buda planteaba las grandes distancias de lo pequeño como de lo muy mucho grande...

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